PreveCardio. Cribado de los factores de riesgo cardiovascular en CardioRed1

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la primera causa de muerte en el mundo. Representan el 45% de todas las muertes en Europa y el 37% de todas las muertes en la Unión Europea (1)(2). En España, se contabilizaron 210.618 nuevos casos en hombres y 220.957 en mujeres en 2015. A pesar de las notables reducciones de mortalidad por ECV en las últimas décadas, la cifra absoluta se mantiene en 4 millones de muertes en al año en Europa, de los cuales alrededor de 1,4 millones son diagnosticados antes de los 75 años. Las consecuencias económicas son altas.

En 2015, se estimó que el coste de la ECV ascendió aproximadamente 210 mil millones de euros en europa, de los cuales cerca de la mitad son costes directos y el resto a la atención informal y pérdida de productividad (2). De hecho, los datos muestran que, en toda Europa, las enfermedades cardiovasculares son la causa de la mayor cantidad de muertes prematuras evitables (3). Estas cifras respaldan la necesidad de una mejor detección y manejo de las enfermedades cardiovasculares.

Paradójicamente, el 80% de los eventos cardíacos y accidentes cerebrovasculares pueden prevenirse mediante la detección temprana y medidas que aborden factores de riesgo modificables, como la reducción del colesterol, la disminución de la presión arterial y el tratamiento del tabaquismo (1).
Actualmente, la detección de enfermedades cardiovasculares se basa en la respuesta individual a los síntomas, lo que significa que a menudo se diagnostican en etapas avanzadas. Esto puede llevar a que las personas asintomáticas no reciban oportunamente medidas preventivas para reducir el riesgo de nuevas enfermedades cardiovasculares, incluso si padecen afecciones como aneurismas aórticos abdominales, enfermedad arterial periférica, placas carotídeas, hipertensión, diabetes tipo 2 o arritmias, ya que estas condiciones a menudo no presentan síntomas.

A diferencia de la oncología, donde muchos países europeos tienen programas de detección para algunos tipos de cánceres, las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo no controlados se suelen descubrir mediante chequeos voluntarios, como hallazgos secundarios o después de eventos cardiovasculares graves.
La prevención de las ECV implica la combinación de enfoques a nivel de población y a nivel individual. Es fundamental comprender cómo los factores sociales influyen en las ECV para diseñar e implementar estrategias efectivas. El nivel socioeconómico, evaluado a través de diversos indicadores como la etnia, la educación, los ingresos y la clase social, ha demostrado su asociación con las ECV en múltiples estudios.

Existen evidencias de que en función del nivel socioeconómico existe una exposición desigual a factores de riesgo de ECV, como el tabaquismo, la hipertensión arterial, el colesterol alto, la diabetes y la obesidad.